En los últimos tiempos, Italia y los otros Países de la Unión Europea han intensificado sus relaciones con los países sudamericanos por dos razones muy especiales: el nacimiento del Mercado Común del Sur (Mercosur) integrado por la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay (a quienes se han asociado Chile y Bolivia) que al sancionar la libre circulación de bienes han dado vida a un mercado de millones de consumidores, y las sustanciales transformaciones políticas en marcha en los países latinoamericanos.
En el ámbito de este proceso de integración, la Argentina representa uno de los países con más rápida evolución, y además la puerta de acceso al Mercosur, según la opinión del Gobierno Italiano que ha elegido la Argentina como partner privilegiado.
Efectivamente, la intensa actividad del Ministerio de Comercio Exterior en 1997 desembocó en la concreción del Tratado para una Relación Asociativa Particular del 6 de abril de 1998, firmado en Buenos Aires por el Primer Ministro Prodi y el Presidente Menem.
Por esta razón de carácter formal pero sobre todo por los profundos lazos que unen a Argentina e Italia, el sistema económico y productivo italiano se encuentra frente a una excepcional oportunidad: transformarse en partner privilegiado, casi un punto de referencia del desarrollo argentino.
La tradición se une a los intereses económicos: una ligazón histórica de muchas generaciones da paso ahora al Partenariato Institucional más importante de las últimas décadas: Argentina & Italia.
Efectivamente, la visita oficial de Prodi en abril de 1998 no fue sólo un acto protocolar: desde la firma del Acuerdo entre la Simest y la Unión Industrial Argentina, 84 proyectos de Joint-Venture han solicitado la financiación a través de los préstamos participativos de la Simest.
Y son las PyMES las que lideran el movimiento que cambiará la estructura económica de las empresas italoargentinas.
Las empresas italianas vienen atraídas por las imponentes riquezas primarias del País (desde las agroalimentarias hasta las energéticas), la buena red de infraestructura de los servicios, el bajo costo de una mano de obra superior a la media, y de los amplios incentivos a las empresas extranjeras promovidos por el Gobierno. Y además por la invitación casi permanente que hace el Gobierno Italiano, y sus brazos ejecutores: el Instituto para el Comercio Exterior (ICE) y la SIMEST.
El desafío de hoy es estar presente en el mercado argentino y sudamericano: no solo a través de la penetración comercial directa e individual, sino a través de la constitución de Joint Ventures con empresas locales para gozar de los incentivos contenidos sea en el Programa ECIP de la Unión Europea, que contempla subsidios y préstamos sin intereses para las Joint Ventures, o en el Acuerdo SIMEST-Union Industrial Argentina que favorece a las Joint Ventures ítalo-argentinas con una consistente ayuda financiera.
En lo que se refiere al potencial industrial italiano las oportunidades más interesantes se concentran sobre maquinarias, productos manufacturados, químicos, farmacéuticos, sobre la industria del papel y de las materias plásticas, la elaboración del mármol, los astilleros navales, la industria de la madera, curtiembres, la industria agroalimentaria. Son éstos los sectores líderes, en los cuales  precisamente las empresas argentinas, profundamente conocedoras del mercado sudamericano y con una gran capacidad de crecimiento, tienen necesidad de realizar uniones con las pequeñas y medianas empresas italianas.

Principales tratados entre Italia y Argentina

Tratado

 Descripcion

 Acuerdo de Cooperación Económica, Industrial y Fianciera

 Firmado el 12 junio de 1979

 Acuerdo entre la Rep. Argentina y la Rep. Italiana para evitar la doble imposición en materia de impuesto al rédito y al patrimonio y para evitar la evasión fiscal.

 Firmado el 10 de diciembre de 1987

 Tratado para la creación de una Relación Asociativa Particular

 Firmado el 10 de diciembre de 1987

 Acuerdo contra la doble imposición

 Firmado en diciembre de 1993, el acuerdo esta dirigido a evitar la doble imposición y a prevenir evasiones fiscales en materia de impuesto a las ganacias.

 Acuerdo para la promoción y protección de las inversiones

 Firmado en octubre de 1993, el acuerdo potege el reconocimiento de la indemnización en caso de expropiación o nacionalización.

 Tratado general de ammistad y cooperación privilegiada.

 Firmado el 6 de abril de 1998